Preparación para el Adviento, medita ahora para contemplar el Belén en su verdadero sentido esta Navidad

Cada año que pasa siento con más fuerza que, sin perjuicio de los evangelios dominicales del Adviento, necesito ahondar en una visión más contemplativa de los Evangelios propios de la Navidad antes de que estos lleguen, así que mientras lo voy haciendo, iré plasmando de lunes a viernes las meditaciones que me van brotando.

Lo llamo “Cuadro de Navidad” porque las lecturas de la Natividad son muy plásticas y estas reflexiones unas breves pinceladas que deberían enriquecerse con otras muchas.

Cada día iré publicando un nuevo texto para reflexionar.

Séptima contemplación

¿Sabes lo que es un pesebre?. Pesebre, es el instrumento donde se da de comer a los animales. Cuando el Evangelio resalta que María puso al niño en el pesebre, nos está diciendo que lo pone en un lugar donde los demás se pueden alimentar. Cuando mires al portal de Belén, mira al pesebre y toma conciencia de cómo Dios elige presentarse de una manera en que puedas percibir que Él solo quiere alimentarte con su Gracia.

Sexta contemplación

La Navidad no es ningún cuento de hadas. No había sitio en la posada. A veces la vida es así. No es que a uno no le quieran es que parece que no hay sitio para más. Situaciones un tanto límite. El posadero se limitó a dar una respuesta de mínimos, no se hizo cargo del problema aunque a buen seguro José le transmitió el complicado y arriesgado estado de María. El nuevo contratiempo de la Sagrada Familia – uno más y no sería el último – nos habla de que la Navidad viene en medio de esfuerzo, de la dificultad, fuera de situaciones confortables. Pero aún así, o precisamente así, puede acontecer. Medita sobre la confianza de esta familia en su Señor. Piensa en el inexistente reproche de María y José frente a lo que acontece. No hay queja, porque hay una confianza superior. Tal vez de vez en cuando vivas alguna situación difícil, tal vez la revivas en estas fechas, pídele al Señor, con sencillez, no hacen falta muchas palabras, que te ayude a vivir esas situaciones con confianza. Que contemplando lo que vivió la Sagrada Familia te inspire para tus propias dificultades.

Quinta contemplación

Belén, Dios, alimento para otros. ¿Sabes lo que significa Belén?: Casa del Pan. ¿No es impresionante también cómo el Pueblo de Israel daba significado a todo?. Lo hacía porque este Pueblo iba más alla de la superficie de las cosas y en todo encontraba una manera de elevarse a Dios. ¿Vives con esa mirada para trascender lo que te rodea?. Cuando montes el portal de Belén o cuando pases por delante, maravíllate de un Dios que se nos ofrece como pan en cada eucaristía y a través de su Palabra en los Evangelios. Él quiere seguir viniendo a ti en cada comunión y en cada Palabra. Medita sobre Belén como lugar escogido por Dios para nacer. Belén ya no es una simple ciudad, es el lugar que Dios eligió para darse como pan a cada uno de nosotros. Quizá puedas meditar sobre dejarte alimentar por Él retomando mayor contacto con el Nuevo Testamento o tomando como propósito del próximo año, el aprender a dejarte inspirar por la Palabra.

Cuarta contemplación

La Sagrada Familia nace fuera de su zona de confort. No sé si te has parado a contemplar un poco cómo están José y María en los relatos de la Navidad. Están en movimiento constante y constantemente descolocados – fuera de sitio según nuestros criterios -. Piénsalo por un momento, ¿no es un poco llamativo que la llegada de Dios se produzca en el seno de una familia desplazada por las circunstancias en el momento menos oportuno?.  De alguna manera la Buena Noticia se nos presenta aconteciendo en medio de situaciones lejanas a la seguridad  y a la comodidad. Casi es una invitación a salir de la vida que nos hemos montado. Dios te pone en camino con lo justo porque no necesita más. Dios se hace presente fuera de tu comodidad y/o de tus esquemas actuales. Puede ser una invitación a cambiar perspectivas que no dan fruto, a iniciar nuevos caminos porque los actuales no nos llevan a Él ni a los demás, a asumir imprevistos como medio para dejarte hacer Buena Noticia para ti y para otros. A salir de algunas comodidades, a ponerse en marcha.

Tercera contemplación

José. Cuenta la cultura popular que Pepe podría venir de Pater Putatibus (P.P.), haciendo referencia a José como padre putativo, es decir adoptivo, de Jesús. José es el hombre que siempre estuvo ahí. Mientras que María es la Mujer del Gran Sí, quizá podamos decir que José es el hombre de los pequeños síes.  El Evangelio nos presenta a José como un hombre que va descubriendo su misión de forma paulatina y, sobretodo, que se va descubriendo progresivametne a través de los acontecimientos. A veces pensamos que un gran sí se nos viene grande y nos resulta más accesible pequeños síes que, casi sin que nos demos cuenta, descubren el gran Sí que estaba latente desde el inicio. Al contemplar a José, piensa en cómo le puedes ir diciendo Sí a Dios a través de tus pequeños y constantes síes de cada momento, en cada día, en cada acontecimiento. En los pequeños síes te está esperando Dios con una Palabra más grande.

Segunda contemplación

María, la segunda Creación. Sobre María “sobrevuela” el Espíritu Santo como en el Génesis “sobrevolaba” sobre la Creación. En María se da una Nueva Creación.

¿Eres consciente de la novedad que viene por María?

¿Has caído en la cuenta de que Jesús trae una nueva manera de ser Persona?.

Párate a contemplar el nacimiento como un nuevo comienzo desde Dios, como la manera que tiene Dios de presentarse

Primera contemplación

María, la gran Disponibilidad. Cuando María recibe el Anuncio de que concebirá al Hijo de Dios, su respuesta es “He aquí la esclava del Señor”. En María se da la disponibilidad por antonomasia y la fe perfecta, pues ella solo puede acoger la Palabra de Dios. No cabe más, ni cabe menos. María nos enseña la actitud por definición del creyente: estar abierto a la entrada de la palabra de Dios en la vida de uno y dejar que nos crezca por dentro y nos transforme.

Dios obra si accedes a ello y estás disponible.

¿Tienes esa disponibilidad? ¿Quieres tenerla?.

Es difícil estar disponible a Dios sin estar disponible a los demás, ¿Te ves como una persona disponible ante lo que el otro suscite en ti? ¿Estás abierto a una propuesta de vida mejor que la actual?